Los milagros del Señor Jesucristo.


La Biblia describe al menos 39 milagros que Jesús realizó durante sus tres años de predicación en los Cuatro Evangelios. En esta penúltima predicación quisiera hablar de estos seis milagros según el Espíritu Santo entregue y reflexionaremos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
  1. Un paralítico de Cafarnaúm
  2. La mujer en la sinagoga que estaba encorvada y no podía enderezarse
  3. El ciego de nacimiento
  4. Los diez leprosos
  5. Un sordomudo en la Decápolis 
  6. Jesús calma la tempestad
Hola amigos, esta es la penúltima predicación de mi segundo libro, Predicaciones del Evangelio de Jesucristo, espero que les haya servido en sus vidas y así conocer un poco más a cerca de este Padre tan bueno que dio a su único Hijo para que la humanidad se salvara de una muerte terrenal para siempre, hoy contamos con la esperanza de vivir en la eternidad con Él y con su Hijo, tendremos la oportunidad de encontrar a nuestros seres queridos que ya se fueron. 

1 Corintios 15:50
Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios.

Este versículo ha servido para muchos malos entendidos, Él tiene toda la razón, no necesita nuestro cuerpo físico que puede ser sepultado, incinerado, etc. Lo que Él quiere de nosotros es nuestro espíritu, la persona que somos adentro, nada más. 

Eclesiastés 12:7
y el polvo vuelve a la tierra, como era, y el espíritu vuelve a Dios que lo dio.

1 Samuel 16:7
Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Por esta razón el Padre Jehová nos enseñó con su hijo Jesucristo a no mirar en menos a nadie, sea alto o bajo, delgado o gordo ni feo ni bonito, porque Él dice claramente que esas cosas las desecha, que Él mira el corazón  de las personas, nada más, hasta que vayan con Él en espíritu. 
Una vez aclarado donde vamos tenemos que saber que hay requisitos para llegar al Padre como cumplir con los mandamientos lo más que podamos, orar a diario, día y noche, agradecer por todo, si tenemos pruebas buscarlo,  doblar nuestras rodillas, hasta que nos salgan callos, El Padre nos ayudará, eso te lo aseguro, pero depende de la fe, si le crees. Jesús nos pidió y esa es la razón de por que escogí estos milagros:


  •   Que abriéramos nuestros ojos ciegos a lo espiritual, que tenemos vista, pero no podemos ver que Él está a nuestro lado  las 24 horas del día, dispuesto para lo que necesitemos, basta que lo pidamos y muchas veces concede las peticiones de nuestro corazón.
    Salmos 37:4Deléitate asimismo en Jehová,
    Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
    Solo quiere que dejes de ser ciego, que Él existe, que dejes el mundo con su indiferencia y falta de respeto hacia Él, que no endurezcas tu corazón y que aprendas a mirar con sus ojos espirituales.
  •  Él quiere oídos espirituales, que no escuchen a la gente del mundo, que escuchen su palabra, porque de esa forma Él nos puede consolar y también ayudar, que demos permiso al Espíritu Santo a vivir en nuestras vidas.
  •  Quiere que dejemos de ser mudos espirituales, que llevemos su palabra a los necesitados, a los que están solos, consolar a los que sufren en su nombre.
  •  Quiere que dejemos de ser paralíticos espirituales, que nos pongamos en pie y llevemos su palabra al que lo necesita, que no tengamos vergüenza de hablar de este Dios bueno que nos amaba antes que naciéramos y hasta el día de nuestra muerte.
  •  Quiere que seamos agradecidos, vivir y morir en el espíritu, pero ¿como se consigue?, amándolo con todas las fuerzas de nuestra alma y agradeciendo por todo lo que tenemos hasta por lo malo ya que gracias a eso tenemos testimonio y el cielo ganado cuando nos toque irnos, recuerden los 10 leprosos, solo uno volvió para agradecer, ¿cual eres tu, el único o los otros nueve? Reflexiona.
  •  Él quiere enderezar tu vida como lo hizo con esa mujer, pero tienes que darle permiso para que Jesucristo la pueda arreglar, humanamente tu no vas a poder y Él pidió que arrojáramos nuestra carga sobre Él.
     Mateo 11:28-29
    28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
    29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
  •  Puedes tener paz en las pruebas, recuerda a Jesucristo, como paró la tormenta en el mar, cuando casi mueren los pescadores y Él dijo que eran hombres de poca fe, si tu le crees, de todas te librará. 


Romanos 8:28-39
28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que le estoy muy agradecida, no soy perfecta, ni lo seré jamás, pero de los 13 años a mis 56 jamás me ha faltado su cariño y protección, en cada prueba siempre estuvo y lo sigue haciendo, no se vivir sin Él, sería como vivir sin agua, simplemente yo lo amo y le debo todo lo que yo soy, dedicado a mis hijos y al lector, espero que les sirva, a veces estamos angustiados y nadie calma nuestro dolor, pero el Señor lo hará si le buscas de corazón y dejo esta humilde predicación en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.