Saulo de tarso, segunda parte

Hechos 9:1-20
1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote,
2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.
3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

Hola hijos y lector, doy comienzo a este nuevo estudio en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hoy ha sido un día en que he reflexionado en quien fue este gran hombre una vez que el Señor Jesucristo perdonó sus pecados, primero me llama la atención lo que dice en el versículo 6, aunque él tenía mucho miedo dijo al Señor Jesucristo:
- ¿Que quieres que yo haga?
Siendo que él era un pecador, un asesino de los hijos de Dios solo por tener fe en el Padre y en Jesucristo, los perseguía como si fueran animales, aún así quizás con mucho miedo preguntó: 
- Señor que quieres que yo haga. 
¿Cuántas veces no te ha llamado el Señor a tí?, siempre hay alguien que te da un mensaje de Él  y tu lo ignoras, pero cuando viene la angustia, sobre todo ante la muerte o las pruebas duras tu te acuerdas que Él te llamó y no lo buscaste ni fuiste humilde como Pablo que siendo quien era él preguntó: 
- ¿que quieres que yo haga. Señor? 
¿Le haz preguntado algún día a Jesucristo en que te puedo servir? ya que me das tanto y no tengo como pagarte lo bueno que tu eres  conmigo y mi familia, ¿Que puedo hacer por tí a parte de agradecerte lo que me das?
Él nos enseñó a ser serviciales, a amar al prójimo, orar por los que están enfermos o por los que sufren, consolar al que está triste, llevar su palabra que es esperanza para el afligido, yo conozco hospitales donde hay enfermos que no tienen visitas, hogares de ancianos y niños que están completamente desamparados, también hay gente en la cárcel que no tiene nada porque su familia los olvidó, si no quieres trato con estas personas los gendarmes reciben un paquetito con útiles de aseo (jabón, prestobarba; desodorantes,solo rollón; shampoo) algunos no tienen, toalla ni ropa interior, pueden ser alimentos (pan, azúcar, té, café, leche  o algunas galletitas) en Limache por ejemplo no hay delincuentes tan peligrosos,  a veces solamente por querer vender ambulante como CD, algunas veces por choque o por causas no tan graves, hay hombres y mujeres detrás de unas paredes que necesitan su ayuda, usted sabe lo que necesita una mujer. Mi papá me decía que es la del jabonero, el que no cabe resbala, sobre todo cuando uno es madre, eso necesita el Señor de ustedes para ser como Pablo dijo: 
-¿que quieres que yo haga?      

Mateo 25:35-40    
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; 
36 Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. 
37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber? 
38 ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? 
39 ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti? 
40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.

Esto es lo que el Señor necesita de ustedes, un poco más de misericordia con los que sufren, basta  salir a la calle, sobre todo en el Centro, la gente pasa sin verte, atropellándote incluso con la rapidez que llevan, van metidos solamente en sus pensamientos egoístas, solo ellos tienen problemas, el que está al lado no lo notan, hace una semana, recibí una noticia muy mala y me encontré llorando desconsolada en la sala de espera de un consultorio con mucha gente a mi alrededor, el doctor me acababa de decir que tengo artritis en las caderas y las rodillas, soy asmática crónica y diabética, esa noticia fue demasiado para mi, nadie de los que estaban ahí no me pasaron un pañuelo ni me preguntaron que me pasa o si me podía ayudar, ese día lunes 26, ya una semana, no lo olvidaré porque más lloré por el mundo que vivo con esta gente fría que no le importa ni quieren a su prójimo como el Señor nos enseñó, como se nota que no lo conocen porque Dios es amor y su Hijo Jesucristo también, por lo tanto él que ama a Jesús debe saber amar y preocuparse por el que sufre para que cuando deba dar cuentas el día de su muerte o en la resurrección esté a cuentas con Dios por haber obedecido los mandamientos.

Testifico que mucha pena tuve ese día, pero al segundo día yo ya estaba bien espiritualmente para soportar otra enfermedad más, Jesucristo es el mejor consolador y el mejor amigo que alguien pueda tener, tendría que hacer miles de publicaciones con todas las obras buenas y milagros que ha hecho con mi vida, me siento tan agradecida de Él, no se vivir sin Jesucristo, mi vida no tendría razón de ser, si tu tienes fe hasta lo imposible será posible como Él dice en su palabra:  

Mateo 7:11
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Santiago 1:6
Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.  

Hebreos 11:1,6
1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Esta predicación está dedicada a mis hijos y lectores para que reflexionen sobre este Dios tan bueno y le pregunten como Pablo:
- ¿Que quieres que yo haga por tí Señor?
Y esta humilde predicación la dejo en el sagrado nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén. 



El mundo católico, el último domingo del mes de febrero
en Limache, V región,Chile visita la Virgen
a los presos y se escucha a los presos cantar 
este himno, solo la voz, parte el alma escucharlos,
nadie está libre, aprendamos a no ser egoísta, 
la colecta es completamente para ellos.